
El cerebro y la vitamina D tienen una relación que no todo el mundo conoce o al menos no es tan popular como otras.
Son muchas las personas que padecen hipovitaminosis D sin saberlo.
Los niveles bajos de vitamina D están asociados con deterioro cognitivo y envejecimiento prematuro.
La primera es que a medida que envejecemos dejamos de sintetizarlo con tanta facilidad. piel
Debido a las muchas horas dedicadas al trabajo o a que a medida que envejecemos salimos menos de casa dejamos de recibir la luz solar de forma natural. con eso e Si no nos gusta la leche, los lácteos en general o determinados tipos de pescado, el resultado será sin duda una acumulación cada vez menor de vitamina D.
Veamos todos los datos a continuación.
El cerebro y la vitamina D: la calidad de nuestros procesos cognitivos
Dificultad para concentrarse pérdida de memoria dificultad para razonar, llegar a conclusiones, retener nueva información… Todo ello forma parte de los procesos que pueden verse afectados por una deficiencia de vitamina D. Son síntomas neurológicos que en ocasiones tendemos a pasar por alto y que no siempre están relacionados con esta deficiencia.
En general cada vez que hablamos de esto Relacionamos esta vitamina con el calcio, la resistencia de nuestros huesos y la aparición de la osteoporosis en el caso de que no se mantengan niveles óptimos del mismo. Así, la relación entre el cerebro y la vitamina D se conoce desde hace algunas décadas, desde que se descubrió la gran cantidad de procesos que regulan este elemento tan esencial para nuestro bienestar.
- Se sabe, por ejemplo, que la vitamina D activa y desactiva enzimas en el cerebro y el líquido
- Asimismo
- A a niveles más bajos que Las personas con vitamina D mostraron peores resultados en pruebas de agilidad y rendimiento mental.
- La capacidad de procesar información se vuelve más lenta y difícil.
Como vemos a veces algo tan simple como sufrir una deficiencia de vitaminas tiene un impacto directo en nuestra saludo
Síntomas de una deficiencia de vitamina D
Si tenemos un déficit de vitamina D lo más probable es que al principio no notemos los síntomas. Además, la falta de esta vitamina en ocasiones se atribuye a otros trastornos y enfermedades e incluso al simple envejecimiento. Entonces Uno de nuestros objetivos personales debería ser invertir en un buen envejecimiento. de una buena calidad de vida con la que cuidar los procesos cognitivos de nuestro cerebro que, al ser un músculo fabuloso, puede llegar correctamente a edades avanzadas.
Veamos ahora qué posibles síntomas se asocian a la hipovitaminosis D:
- Cansancio.
- Debilidad muscular.
- Problemas de concentración.
- Fugas de memoria.
- Problemas para retener nueva información.
- Salmón .
- Anguila.
- Atún.
- Sardina.
- Ostras.
- Rebozuelos (un tipo de seta)
- Queso.
- Café con leche.
- Huevo.
- Este.
- Brócoli.
- Algas rojas (ricas en agar).
¿Cómo podemos cubrir nuestro déficit de vitamina D?
La industria farmacéutica y alimentaria también es consciente de esta relación entre el cerebro y la vitamina D y lanza al mercado productos ricos en esta fuente dietética. Sin embargo es muy común adquirirlo de yogur de leche o incluso cereales en los que está presente .
Sin embargo, veamos otras fuentes con las que tener siempre buenos niveles de vitamina D.
Para concluir dado que la relación entre el Antes de recurrir a complementos y complementos vitamínicos por nuestra cuenta, siempre será recomendable confiar en el consejo de profesionales del sector o incluir en nuestra dieta algunos alimentos que lo contengan.
Contar con buenos niveles de este elemento nos permitirá incluso tener una respuesta inmune más fuerte y un estado de ánimo más resistente para afrontar las dificultades y estrés periódicos. Por tanto, no subestimemos la importancia de una buena y correcta nutrición. .