Irónicamente, la gestión del tiempo es un problema que afecta a todos, pero nadie tiene tiempo para afrontarlo. Merece la pena, sin embargo, dedicar un poco de atención a analizar cómo 'quemamos' nuestro tiempo y si es posible organizarnos mejor. Es posible gestionar el tiempo en el trabajo para que sea más eficiente, pero el problema debe abordarse de manera proactiva.