Nuestra amistad ha pasado por momentos difíciles, pero la fe en el cariño mutuo que sentimos los ha superado. Ahora entiendo que las relaciones reales pueden flaquear por las circunstancias, pero al final nada ni nadie podrá destruirlas. Puede haber pausas, pero luego la melodía continúa, más fuerte, más enérgica, más entusiasta.