
Cuando hablamos de problemas sexuales inmediatamente pensamos en aquellos relacionados con el orgasmo.
Obviamente no. Entre las dificultades que pueden afectar nuestra vida sexual otro En este artículo nos centramos en la fase que precede al encuentro sexual, que se supone nace y se alimenta del deseo. Intentaremos así identificar cuándo hablar de un problema real y cómo solucionarlo. ¡Sigue leyendo!
No desear significa no vivir.
-Paul Géraldy-
¿Cómo funciona la respuesta sexual humana?
Primero que nada es importante tener una comprensión clara de cómo funciona la respuesta sexual humana. Este consta de cinco fases:

En cada una de estas fases pueden surgir algunos problemas que impidan tener relaciones sexuales satisfactorias.
Respecto a la primera, si la disfunción ha estado ahí siempre se denominará fase primaria, mientras que si aparece a partir de un momento determinado será secundaria. dependiendo de las causas que lo provocan puede ser orgánico o funcional.
Vivir tus deseos y satisfacerlos en la vida es el destino de toda existencia.
-Henry Miller-
Problemas con el deseo sexual.
En la primera fase de la respuesta sexual humana pueden aparecer diversas dificultades. Uno de ellos es la reducción del deseo sexual. pero incluso un deseo demasiado elevado conduciría a una conducta problemática. Aun así, la disfunción más común en esta fase sería la inhibición del deseo sexual que puede derivar en aversión hacia las relaciones sexuales (se convierten en una obligación y dejan de ser vistas como momentos de placer). La inhibición del deseo sexual es una reducción anormal y persistente del deseo y el deseo de completar la actividad sexual.
Sólo hay una fuerza impulsora: el deseo.
-Aristóteles-
¿Por qué sucede esto? Las causas son diferentes. pareja
Sin embargo, también existen otras causas. A nivel físico impactan los problemas médicos o el uso de drogas o medicamentos. Siguiendo esta linea Estos problemas también pueden ser causados por los anticonceptivos orales o el cansancio físico.
En lo que respecta a factores psicológicos e individuales, la ansiedad, el estrés y depresión Tener una orientación sexual ambivalente o parafilia. Las experiencias sexuales traumáticas son otro posible desencadenante. Esto último puede provocar que la inhibición deriva de una aversión sexual: un sentimiento de extrema repugnancia hacia las relaciones sexuales.

El caso es que al ser el deseo sexual la primera fase de esta respuesta, un problema en este aspecto afecta enormemente a la actividad sexual y por tanto a la consiguiente satisfacción. Dados los beneficios asociados a la práctica sexual, es importante buscar ayuda profesional de un psicólogo si sufres problemas de este tipo…. ¡Está todo en tus manos!
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