Vivir con síndrome de ovario poliquístico no siempre es fácil. Hay realidades silenciosas que afectan a gran parte de la población femenina y de las que no siempre tenemos evidencia tangible. Dolor, irregularidad menstrual, infertilidad, riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, enfermedades cardíacas, depresión… Los síntomas asociados a esta enfermedad metabólica son tan amplios como complejos.