Si durante siglos el funcionamiento de la memoria ha estado en el centro del interés de la psicología, el olvido no se ha quedado atrás. Es un fenómeno curioso, fascinante y en muchas ocasiones frustrante. De hecho, conocer las circunstancias y situaciones en las que olvidamos cosas puede ser muy útil no sólo para la vida cotidiana, sino también para tener más información sobre cómo funciona la memoria y sobre enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer u otros tipos de demencia.