Debido a la situación actual, todos hemos cambiado nuestra rutina diaria. La mayoría de nosotros estamos aislados en casa. La casa ya no es sólo el lugar donde descansamos, sino que también se ha convertido en nuestra oficina y nuestro gimnasio. Ante esto, no debes permanecer en pijama todo el día, sino vestirte como si fueras a trabajar y respetar tus propios horarios, como los de las comidas.